Cuando hablamos del recibo de la luz, muchas veces nos preguntamos por qué cambia tanto el precio. El mercado eléctrico puede parecer complejo, pero entender cómo funciona te ayudará a tomar mejores decisiones para ahorrar. En este artículo te explicamos cómo se fija el precio de la electricidad en España y por qué las tarifas indexadas pueden ser una buena opción.
¿Qué es el mercado eléctrico mayorista?
El mercado eléctrico español funciona como una subasta diaria. Cada día, los productores de energía (centrales nucleares, solares, eólicas, etc.) ofrecen su electricidad, y las comercializadoras la compran para venderla a los consumidores.
Este proceso se conoce como el pool eléctrico y determina el precio del kilovatio hora (kWh) hora a hora. Así se crea la conocida curva diaria de precios, que afecta directamente a las tarifas variables.
¿Por qué varía tanto el precio?
Los precios cambian según la oferta y la demanda. Por ejemplo:
- Si hay mucho viento, se genera más energía eólica y el precio baja.
- Si hace mucho calor y sube el uso del aire acondicionado, la demanda aumenta y el precio también.
- Si entran en funcionamiento centrales más caras (como las de gas), el precio final se encarece.
Otros factores como el precio del gas, los derechos de emisión de CO₂ o las interconexiones con otros países también influyen.
Tarifa indexada: una opción que sigue el mercado
Con una tarifa indexada, el precio que pagas por cada kWh depende directamente del precio del mercado ese día. A ese precio se le suma solo un pequeño margen fijo por la gestión administrativa. Esto significa que no pagas de más, ya que no hay sobrecostes comerciales añadidos.
Esta opción es muy interesante para consumos elevados o estables, como los de comunidades, empresas o viviendas que pueden adaptar parte de su consumo a las horas más baratas.
Ejemplo práctico:
Si el precio medio del kWh en el mercado es de 0,11 € y sumamos un cargo de gestión de 0,01 €, el coste final sería de 0,12 €/kWh. Muchas tarifas fijas actuales del mercado están entre 0,16 y 0,20 €/kWh, así que el ahorro puede ser significativo.
¿Cuál es la mejor opción para ti?
No hay una única respuesta. Si prefieres estabilidad y evitar sorpresas, puedes optar por una tarifa fija. Si quieres aprovechar los tramos de menor precio, la tarifa indexada es una gran alternativa.
En Luxentis te asesoramos sin compromiso para encontrar la mejor opción según tu consumo.

